El mundo de los sueños: Cápitulo I. La universidad.

27 Ene

La universidad lucía tan abarrotada como de costumbre. Cientos de estudiantes conversaban en el campus y algunos catedráticos cruzaban las puertas dedicando algunos breves saludos a las caras familiares. A Dante le reconfortaba ver la vida bulliciosa de la gente, en contraste con la escena inmóvil circundante, cubierta de abundantes plantas cuidadas con esmero por el jardinero y la impresionante edificación neoclásica de altas torres. En cierta manera, le llenaba de energía y le avivaba la mente ver a otros activos.

En la entrada, abovedada y luminosa, esperaban dos alumnos.

-¡Buenos días profe! Tienes mala pinta.

Profesor… Dante no terminaba de creérselo. Él era muy inteligente, un auténtico genio. Cum Laude a los 18 años en tres carreras: física, bioquímica y psicología. Aunque hay quien dice que el grado en psicología sólo se lo sacó por capricho. Y ahora, dos años después, era el profesor en nómina más joven de la historia de la Universidad de Miskatonic.

-No tan mala pinta como las notas de tu último examen Ethan- réplicó con sarcasmo. Pero gracias por preocuparte.

Ethan era un joven alegre y despreocupado. Fue el primer estudiante que Dante conoció antes de su primera clase un año atrás, y con quién compartía una especial complicidad, en parte porque sólo se llevaban una primavera de edad. Ethan no era precisamente lo que llamaríamos un alumno brillante, pero lo compensaba con esfuerzo y obediencia, razón por la cual Dante le permitía participar en su investigación privada en calidad de ayudante personal. En cuanto a su físico, lo primero que llamaba la atención de Ethan era su altura, que rondaba los dos metros. Ethan había sido de pequeño jugador de baloncesto, pero abandonó el deporte para estudiar física.

-Como siempre, el dedo en la llaga, profe.

El otro alumno, que había permanecido callado hasta el momento, decidió entrar en la conversación.

-Profesor, llegamos 20 segundos tarde a la clase…

-Oh, no te agobies tanto Will. -dijo Ethan- Por un pequeño retraso no se va a acabar el mundo.

Will tenía 18 años. Era tímido e introvertido, y no hablaba salvo para recordar a alguien que llegaba tarde. Cuando Dante le conoció, le ofreció enseñarle todas las instalaciones, incluyendo el laboratorio que utilizaba, intentando abrirle un poco al mundo. Su sorpresa fue mayúscula cuando al llegar al viejo ordenador que utilizaba en los cálculos, el muchacho cambió totalmente de actitud y, pidiendo permiso antes, optimizó el sistema, que terminó todas las operaciones programadas  para la próxima semana en 15 minutos. Desde entonces, Will se había encargado de todos los asuntos informáticos de su experimentación, con modelos virtuales incluyendo todo lujo de detalles.

-Pero tal vez se acaben de manera anticipada tus estudios si el señor Worther lo juzga necesario tras tus constantes atrasos, ¿no Ethan? -dijo Dante.

Ethan palideció. Tras despedirse precipitadamente, se echó a la carrera hacia el fondo del pasillo.

-Vamos Will -instó Dante- Tampoco me agradaría demasiado que el señor Worther nos descubra en el pasillo cuando se supone que estoy dando clase.

La clase transcurrió apaciblemente y sin contratiempos. Dante les anunció que ya podían irse.

-Tú no, Will. Recuerda que hoy es la prueba.

P se apartó un mechón de pelo pajizo y contestó:

-Lo recuerdo perfectamente. Será dentro de 20 minutos y 46 segundos. A no ser que Ethan llegue tarde… otra vez.

-Deja de mirar al reloj, Conejo. Por esperar cinco minutos más no va a cambiar el resultado

Él miró a Will. Debajo de su semblante triste y apagado, parecía ilusionado por ver en que acabaría todo. Y Dante, aunque trataba de calmarse, también estaba deseando ver el fruto de su investigación.

-Aun queda tiempo, ¿verdad? -dijo Dante- ¿Qué tal si retomamos la conversación de ayer?

-¿Aquella acerca de economía?

-Ahh, se me olvidaba. Eres incapaz de rebatir mis argumentos y defender a tu querido Marx. Lo siento mucho pequeño.

-¿Cómo? El debate no acabó ni por asomo. Continuemos, aquí y ahora.

Dante sonrió. Había conseguido motivar a Will. Y Will era un más que digno contrincante en un combate dialéctico. Los dos habían pasado tardes enteras discerniendo acerca de temas de lo más diversos. Uno de los predilectos de ambos se trataba de economía y ética, todo mezclado. Will y Dante pasaron media hora hablando. En ese momento llegó Ethan.

-¡Buenas profe!

-Tic tac Ethan. -dijo Will- llegas 9 minutos y 9 segundos tarde.

-Buenos días a ti también Will.

Dante se interpuso entre los dos. No le apetecía que justo ahora Ethan y Will discutieran acerca de sus respectivas filosofías de la vida.

-Chicos, chicos. ¿No os olvidáis de algo importante? ¿Algo en lo que llevamos trabajando sin descanso durante mucho tiempo? ¡Platón aguarda!

Dante y sus dos ayudantes se dirigieron emocionados al ala oeste. Una sencilla puerta de caoba guardaba el acceso al laboratorio. Apenas destacaba entre las paredes marrones, seguramente a alguien que visitara por primera vez las instalaciones la entrada pasaría desapercibida. Para Dante, Ethan y Will se había convertido en costumbre el ir al viejo laboratorio tras las clases.

La sala de investigación consistía en un minúsculo cubículo iluminado por la débil luz de una lámpara que en ocasiones flojeaba. Un viejo ordenador, que había sido la mayor innovación tecnológica en 1991 esperaba pacientemente junto a algunos trastos de medición típicos de un laboratorio. Las paredes blancas estaban cubiertas de dibujos y anotaciones que Dante había elaborado tras decenas de cálculos y experimentos.

Will se apresuró a sentarse en la silla raída frente al ordenador y lo encendió. Ethan y Dante miraban con impaciencia y curiosidad por encima de su hombro la pantalla rayada, sobre la que se pintaban números y palabras al ritmo que Will marcaba con las teclas.

-Señores, -anunció Will- los preparativos ya están hechos. Por favor, pulsa el Enter para que comience el espectáculo.

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7 comentarios to “El mundo de los sueños: Cápitulo I. La universidad.”

  1. jaime13lzq enero 27, 2012 a 9:58 pm #

    ¡Por fin comienza oficialmente “El mundo de los sueños”!
    Todavía esto es la introducción, así que se desarrolla de manera lenta. Dos nuevos personajes aparecen en escena, y comienza la trama con el misterioso Platón.

    PD: Un merecido aplauso para quien encuentre la alusión a Lovecraft ;).

  2. elenamolina enero 28, 2012 a 7:35 am #

    para cuándo el capítulo 2?
    pulsan el enter? comienza el espectáculo? en qué consiste?
    por qué a Will también le llaman P y también Conejo?
    quién es el señor Worther?
    si Will es marxista, qué ideología tiene Dante?
    cuándo estudió este sujeto las 3 carreras: en el vientre de su madre?
    es interino o becario en la universidad d Miskatonic? tiene seguridad social?
    Se m plantean tantas incógnitas…

    como aficionada a la lectura, te suplico q escribas ya la continuación de la historia!
    como madre amantísima, como ésto afecte a los estudios, te castigo sin ordenador!

    q dilema!!!

    • jaime13lzq enero 28, 2012 a 6:31 pm #

      A Will le llaman P. por error. En un principio iba a presentarle como Will P. Nogam, pero me pareció excesivo.
      El mote de Conejo que Dante le da es un guiño a Conejo Blanco de Alicia en el país de las maravillas, de Lewis Carrol. Para quienes no recuerden al famoso personaje, se trata de un conejo vestido con chaqueta y chaleco que no deja de mirar a un reloj y exclamar: “¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Qué tarde voy a llegar!”, mientras corre de un lado a otro.

      A las demas preguntas no puedo responder de momento. Ya se verá en futuros capítulos ;).

      Au revoir,
      Jaime.

  3. SILVIA enero 30, 2012 a 11:28 am #

    Jaime por Dios, y sólo tienes 15 años…..sin palabras me dejas… cada día estoy más y más orgullosa de ti. Te quiero .

    Fdo: Tu tía amantísima!!!

    • Admiradora enero 31, 2012 a 7:40 am #

      Chicas , no os parece interesante este chico, guapo, inteligente, a ver quien se lo liga antes?

      Admiradora secreta.

      • elenamolina febrero 1, 2012 a 5:51 am #

        Hola, admiradora.

        Soy la mamá del artista; sabes eso de que primero hay q ganarse a la suegra?

        (¿pedritocangrejo? de q m suena? eres ecologista? t gustan los animales?)

  4. Yolanda mayo 4, 2012 a 6:28 pm #

    No se si me gusta mas leer todo lo que escribe este estupendo escritor o los comentarios de su madre….deben de ser igual de especiales….Felicidades a los dos!!

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