El mundo de los sueños: Capítulo III. Platón.

18 Feb

Platón era el nombre en clave con el que Dante había bautizado a su proyecto. Era una idea ambiciosa, que surgió por primera vez en su mente mientras estudiaba el mito de la caverna de dicho filósofo. Dante todavía recordaba con claridad cuando se lo explicó a Ethan al hacerle partícipe de su experimento.

-Supongamos una caverna bajo tierra. -había explicado- En la caverna hay un grupo de hombres atados desde su nacimiento en un muro situado en el centro por las piernas y el cuello, de manera que no puedan moverse ni mirar a otra cosa que no sea la pared.

-Entiendo -había dicho Ethan.

-Detrás suya hay un pasillo, por donde circulan hombres portando objetos que sobrepasan sus cabezas. Estos objetos arrojan una sombra sobre la pared bajo la luz de una hoguera en lo alto. Además, las conversaciones de los caminantes serían escuchadas por los presos. Con el tiempo, los presos, ignorantes de todo lo que hay detrás suya, llegarían a considerar las sombras como la única verdad, y las conversaciones oídas serán interpretadas como conversaciones de las sombras. ¿Comprendes?

-Si. Creo. Al no saber otra cosa sino lo que ven y oyen, es lógico que lo consideren como cierto, ¿verdad?

-Efectivamente. Supongamos ahora que uno de estos reos logra librarse de las cadenas y sale de las profundidades de la caverna. Tras acostumbrarse a la luz, vería un mundo colorido y mucho más verdadero y complejo que aquel hecho de sombras que había vivido hasta el momento.

-Luego él ya no volvería a la caverna porque ya no la estimaría como real.

-No. Este preso liberado sentiría compasión por sus antiguos compañeros cautivos y su moral le empujaría a volver a rescatar a sus compañeros.

-Quienes le acompañan luego al Mundo de las Ideas.

-Te equivocas nuevamente. Los presos, al oir la fabulosa descripción de aquel que subió, le toman por loco y se ríen de él. Él aun así les libera, e insiste. Pero los demás se cansan de su perorata y le asesinan entre todos -Ethan había dado un respingo.

-¡Que horrible!

-En mi opinión personal, Platón dió este final a su historia por despecho, criticando entre líneas a los salvajes que condenaron a muerte a su mentor, Sócrates. Pero nos estamos desviando del tema. Lo principal que Platón buscaba decirnos con esta curiosa alegoría es la existencia de una realidad dual, dividida en dos planos: el plano sensible que todo el mundo percibe y el plano inteligible, al que únicamente se puede llegar a través del razonamiento. Para Platón, sólo este último tenía un auténtico sentido; el mundo que reconocemos a través de los sentidos queda relegado a una mera sombra, prisión de aquellos que no llegan a la Iluminación del Bien, simbolizado por el sol del exterior en el relato.

-Eso último de la Iluminación me suena a rollo budista. -había indicado Ethan- Ya sabes, todo eso del Nirvana.

-La diferencia radica en que el Nirvana budista es un estado mental mientras que el Mundo de las Ideas platónico es un lugar. Yo pretendo ir un paso más allá y decir que hay un mundo dentro de la mente de cada persona, al cual llegan no a través del razonamiento y la metafísica como decía Platón; sino mediante la creatividad y la imaginación. Es un mundo ilógico, lleno de incongruencias y en constante cambio. Sólo su dueño puede atisbar la razón detrás de cada elemento en ese cosmos caótico de su pensamiento, agrupados en relaciones que muchas veces escapan incluso a la comprensión de éste. Estas relaciones se hacen en muchos casos evidentes y determinan la actuación de la mente del individuo. Poniendo un ejemplo, si oyes hablar de Einstein es lógico que justo después pienses en física y en la teoría de la relatividad; tu mente ha creado un nexo de unión durante el aprendizaje de estos términos. Sin embargo, no parece haber ningún sentido en relacionar inconscientemente Einstein con pizza, aunque a lo mejor leiste por primera vez el nombre del físico mientras comías dicho alimento, con lo que tu mente generó un vínculo que tu subsconciente ha mantenido vigente aunque el recuerdo haya sido reprimido, ¿entiendes?

-Más o menos. Creo…  ¿No podrías aclararlo todo un poco más con otro ejemplo?

-Por supuesto. De hecho, hay un caso bastante esclarecedor en el que nos vemos totalmente inmersos en este mundo: cuando estamos soñando.

-¿Soñando?

-Efectivamente. Piénsalo detenidamente, ¡no hay mejor ejemplo! Desconectamos con todo aquellos que tenga que ver con el exterior y quedamos embebidos en toda la esencia de ese mundo en su momento más activo: la reorganización mental que sufre como consecuencia del archivamiento y actualización de toda la información recibida a lo largo de la jornada. Podemos llamarlo, para diferenciarlo del plano ideal platónico, el Mundo de los Sueños.

-Ya entiendo. Pero, ¿qué tiene que ver esto con el experimento del que hablabas?

-Eso es lo que viene ahora. Mi plan consiste en crear un aparato que nos permita crear una interfaz entre el Mundo de los Sueños y el yo consciente para poder observar claramente al primero. Y simular este mundo por ordenador, aprovechando las maravillas de la era informática. Sé que no tiene nada que ver con la física, pero necesito a alguien que me ayude a poner orden. ¿Me ayudaras tú, Ethan?

-¡Ni te atrevas a dudarlo, profe!

Habían tomado prestado el material de neurobiología y comenzaron casi inmediatamente a trabajar en la interpretación de las ondas cerebrales. Dante publicó algunos trabajos sobre la inducción del sueño y desarrollaron un producto capaz de estimular el cerebro durante la fase REM para investigarlo.  Seis meses después, Will se unió al proyecto ayudando especialmente con la parte digital, aspirando a simular satisfactoriamente los datos recabados.

Aquel día, los tres esperaban haber alcanzado su meta. A únicamente un botón de distancia, se abría ante Dante su ansiada puerta al Mundo de los Sueños.

Dante adelantó la mano y presiono ENTER. Miles de cifras empezaron a bailar en la pantalla. Un fogonazo, y ésta quedó en negro. El corazón del trío se encogió al unísono.

-¿Qué? -preguntó Ethan impacientemente- ¿Qué pasa?

-No seas impaciente. -contestó Will- Déjale tiempo a la computadora.

-¡Me estoy muriendo de los nervios!

-¡Y yo no tengo la culpa!

Varias palabras aparecieron en el monitor. Ethan y Will enmudecieron y clavaron su vista en la frase que parpadeaba en el ordenador. Dante hincó las rodillas en el suelo.

ERROR

Las grandes letras blancas cayeron como una sentencia de muerte sobre el grupo. Tras varios minutos de fulminante mutismo, Ethan fue el primero en recuperar la compostura.

-¡Qué mala pata! Bueno, a la siguiente saldrá bien. ¿Verdad, profe?

Dante no respondió. Seguía inmóvil, clavando su vista en la pantalla.

-No hace falta que digas nada profe. Eso es un “por supuesto, Ethan”. ¿No, Will?

-¡Deja de intentar animarnos Ethan! -respondió Will enfurecido- ¡Todo ha sido un desastre, y ni siquiera sabemos cual es el fallo!

-Tampoco hay que enojarse.

Dante se incorporó lentamente, todavía con la mirada perdida.

-No discutáis. Nos reuniremos mañana.

Su voz sonaba entrecortada y decepcionada. Will y Ethan bajaron la cabeza mientras Dante abandonaba el laboratorio arrastrando los pies. La frustación compartida sumía el cuarto en un aire funesto.

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3 comentarios to “El mundo de los sueños: Capítulo III. Platón.”

  1. jaime13lzq febrero 18, 2012 a 12:31 pm #

    Y ya son tres (más preludio).
    Explicar la alegoría de Platón desde la boca de Dante ha resultado ser mucho más gratificante de lo que esperaba.

  2. Ioannes Albae Scholae Magister febrero 20, 2012 a 12:55 pm #

    Los sueños…..¿y no te has parado a pensar por qué sentimos cuando soñamos? Si los sueños no existen, ¿por qué son capaces de transmitirnos sensaciones totalmente reales? ¿Acaso no nos encontraremos ante un nexo de unión de dos mundos, uno irreal y otro real? ¿O acaso el irreal es el que nos hace soñar y el verdadero aquél del cual sólo nos llegan los ecos del sueño? ¿O quizás no haya uno, ni dos, ni tres….sino infinitos mundos y nuestro cerebro sólo sea una antena de capacidad limitada que sólo registra los ecos de algunos de ellos? ¿Realmente somos reales?

    • jaime13lzq febrero 22, 2012 a 5:13 pm #

      Profunda metafísica y genial reflexión.
      Me hace pensar y plantearme muchas cosas.
      Muchas gracias por comentar.

      Au revoir;
      Jaime

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